Sexo en Ysla
Como lo prometido es duda —según expresión del gran Bolo—
aquí les sacamos de idems publicando el artículo prometido en el último número.
SEXO EN YSLA
Siendo la Ysla un país
identitario, sus historias afectan la esencia misma del ser humano... De ahí la
abundancia de análisis de índole teórico -fantástico- práctica acerca de
cualquier noticia que de allí nos llegue, por nimia que sea. Y la última
historia ysleña a la que hemos tenido acceso dista mucho de ser nimia. Digamos
que incluye sexo, raza y natuferio, por entendernos. Podría
empezar así:
Caminaban zombies hacia cualquier oficina gubernamental, donde les recibían atrincherados… y es que la simple rotura de un cristal, por
su onomatopeya en X, les provocaba retortijones gravísimos…
Pero, sin embargo, empieza así:
¿Lamería usted el ojo moreno de su pareja recién salida
de obrar en el baño?
La abrumadora respuesta positiva registrada entre los
habitantes de la Ysla, ha obligado al Gobierno a tomar medidas higiénicas de
gran calado. por temor a que las ETS acaben acabando [sic] con la raza identitaria.
Objetivo inicial: reducir urgentemente el apetito sexual de la población.
Campaña de choque: ¿el sexo es sano? La oposición se
ha puesto cachonda: mal empezamos.
Ámbito: por tierra, mar y aire, y en todos los sentidos.
Sentido del olfato.
Emisión, por alcantarillas y resquicios, de vapores
genitales hacia el aire común, colonizando gargantas y narices con su picor
amargo.
Sentido de la vista
Exposición constante por tierra. mar. aire y redes suciales,
de imágenes –con o sin movimiento –de cuerpos desagradables practicando actos
horribles… de índole… ¿sexual?... o simplemente imágenes de personas normales haciendo
sus cosas en la intimidad del baño,
Sentido del tacto
Legiones de azafatas y azafatos eróticos y eróticas,
desplegados por el país, repartiendo besos y contactos... subrepticiamente acompañados
de babas pútridas.
Otros ámbitos: literario
Exigencia a los escritores de componer exclusivamente
literatura erótico- ofensiva para el buen gusto, repleta de miembros enhiestos,
pechos de leche y miel, y éxtasis de dolor orgásmico, entre otras dolorosas
expresiones.
Sentido del gusto
inyección —en fábricas de alimentos— de grasas animales
procedentes de fetos contra natura. Todo sabe a la misma mierda... más que a
culo, , a esfínter. La comida resultante se prueba previamente con
animales, hasta que vomitan, Tras muchos experimentos por el estilo, los científicos
han conseguido que la leche de vaca sepa a leche humana. Honda satisfacción en
el Consejo de Ministros; celebración con Cola Cao. Asco general: bien, por
tanto.
Sentido del oído
Tras barajar sonidos de bebés foca apaleados, fetos aullando
en pleno acto abortivo, y aldeanos rugiendo en orgasmo excesivo, por fin se ha
optado por las canciones románticas. Efecto brutal tras unas pocas sesiones
sudamericanas.
Consecuencias.
Todas estas acciones, aplicadas sin tasa espacio -temporal, consiguieron
que los habitantes de la Ysla, no solamente aborrecieran del sexo, sino que
experimentaran algunos curiosos efectos secundarios. Entre ellos:
La mera visión de un triángulo o de una chimenea (pubis y
falo), el olor lejano a pis callejero, el contacto fugaz de un brazo, un dedo
desnudo… provocaban convulsiones epilépticas en los sujetos expuestos.
Conclusión: magnífica, todos los objetivos conseguidos: las prácticas sexuales
han desaparecido de la Ysla. La gente está desquiciada Muchos vocean en plena
calle, tras caer al suelo fulminados, expresiones como las siguientes: “no
más labios, no puedo soportar otro labio, apaguen esas pantallas gigantes”.
Resultado de la conclusión de las consecuencias: no se
producen niños. La raza ysleña, muy identitaria, famosa por su tez terrosa,
bizquera y hombros hundidos, se está acabando.
Jay mucha tensión en la Ysla, es normal. Entre sus
habitantes se multiplican las miradas
extrañas. Se recomienda a los turistas, atraídos por informes caducados, que
viajen con mochila de seguridad. o mejor, que no viajen.
Es importante mencionar, antes de cerrar, que la siempre
oportuna (es ironía) religión oficial, la fervorosa Naturalium Ilovenai, también conocida como Terrarum
Orbis , ha prohibido la fecundación in vitro, única solución científica para
producir ysleñitos y mantener así las esencias identitarias.
¿Se acabó el mundo futuro? No del todo, porque la Ysla fue asaltada
por extranjeros de colores, transfronterizos, y sinvergüenzas aprovechados.
Así está ahora la cosa. Se acabó la raza idéntica a sí misma.
La noble gente terrosa está aprendiendo a convivir con los extranjeros de colores
y sus montones de hijos tan graciosos. Hay quien se alegra. Un señor recién llegado
de Estambul capital nos comenta: ¿dónde están los nativos terrosos y sus
famosas chuletas con patatas?
Pero señor, usted no se entera de anda… ¿qué ha estado
haciendo durante las últimas cinco páginas?
Hemos de acabar aquí, porque el turco no se toma muy bien
las reconvenciones.
Este artículo ha sido tan interesante que hasta yo me lo voy
a leer otra vez.
“Me pedistes un beso…” ¡Apaguen la radio, por favor!
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