Método PULSOS

 


Método PULSOS

De notación musical para guitarra

 

(Una solución intuitiva a la carencia de ritmo en las tablaturas)

 

EXPLICACIÓN

La música se representa codificando las notas y la duración de dichas notas mediante algún lenguaje musical, típicamente, el solfeo.

El guitarrista que no sabe solfeo tiene la posibilidad de usar la tablatura —o cifra—, de comprensión inmediata, pues las cuerdas se representan mediante seis líneas horizontales paralelas, y los trastes, mediante números.

Sin embargo, este sistema no incluye la duración de las notas, y esto es lo que me propongo solucionar con mi método PULSOS.

Así pues, este método está diseñado para que aquel que no sabe solfeo pueda interpretar música codificada de una forma cómoda e intuitiva, simplemente llevando el ritmo con el pie (por pulsos), a la vez que lee e interpreta.

La notación musical del solfeo organiza el tiempo en compases, cada uno de ellos con un número determinado de tiempos o pulsos. La duración de estos se representa mediante figuras musicales, como la negra, cuyo valor temporal concreto depende del tempo, aunque mantiene una relación proporcional con las demás figuras.

Aquí dividiremos el tema no en compases, sino directamente en espacios separados por barras verticales, que llamaremos PULSOS. Cada uno de estos espacios corresponde a un pulso, cuya duración viene determinada por el tempo que marque el intérprete al llevar el ritmo con el pie.

Así, si en un pulso aparece un solo número (traste y cuerda), se tocará una única nota cuando el pie golpee el suelo. Si aparecen dos números, la primera nota se tocará cuando el pie esté abajo, y la segunda cuando esté arriba. Los silencios se representarán mediante una «x» o mediante un espacio vacío, y las notas cuya duración se alargue, se indicarán mediante las ligaduras tradicionales.

A partir de aquí, ya no necesitamos hablar de negras, corcheas ni de otras figuras rítmicas: solo de PULSOS. En un pulso puede haber una, dos, tres o más notas. No tienen por qué recibir ninguna denominación especial: simplemente se tocan una, dos, tres o más notas dentro de un pulso, conformando así el ritmo.

Así, conviene repetir la mecánica: cuando solo haya un número en un pulso, esa nota se tocará cuando el pie golpee el suelo. Cuando haya dos números, la primera nota se tocará con el pie abajo y la segunda con el pie arriba, imaginando el ritmo  TACA. Cuando haya tres notas, se tocarán desde el pie abajo hasta el pie arriba, como diciendo TACATA. Ya no necesitamos hablar de negras, corcheas ni tresillos, sino simplemente de una, dos o tres notas por pulso. Si hubiera cuatro, siguiendo el mismo principio, se tocarían dos abajo y dos arriba: TACA TACA. En otros casos, la solución será igualmente intuitiva.

La ventaja para quien lee es inmediata: el ritmo queda expresado de una manera natural, directamente mediante pulsos, sin necesidad de realizar decodificaciones mentales previas.


EJEMPLOS 


Empecemos con uno muy sencillo...


Espero que esto resulte muy fácil de tocar, solo con una (negra) o dos (corches) notas en cada pulso.

Obsérvese, además, que aquí las cuerdas están representadas por los espacios rectangulares en lanco entre líneas horizontales, para que así los números sean mucho más visibles que si se escribieran sobre las líneas.

En este primer ejemplo se han colocado círculos negros para resaltar el golpe del pie.


Sigamos con otra melodía muy fácil y conocida:



Pasemos a algo más moderno:




Donde el típico ritmo sincopado del rock se representa a la perfección en el tercer pulso mediante un espacio en blanco en la primera mitad del pulso: solo hay una nota en la segunda mitad, que se tocará, por tanto, con el pie arriba.



Veamos ahora los típicos tresillos para arpegios:





Resulta un ejercicio sumamente fácil de entender… y de tocar

Nos atrevemos ahora con la melodía flamenca más conocida de todas: Entre dos aguas, de Paco de Lucía, presentando la codificación inicial por pulsos del bajo y de la  guitarra de punteo.


Entre dos Aguas



Se observa cómo, en el caso del punteo, el pie  se mueve el pie a doble velocidad, como ejemplo de la versatilidad del método Pulsos.




Cómo últimos ejemplos, demostrativos de su utilidad y modernidad se muestran, en enlace a ficheros aparte, por comodidad, dos ejemplos de escritura de temas contemporáneos codificados  con el método Pulsos.


(enlace a la Intro de Calambraso)

(enlace al western Lonesome Love)


(ambos en preparación)


PLANTILLAS


Aquí se presentan enlaces a fichero de plantillas de Pulsos, para su utilización pública, sin coste alguno. Basta con levarlos a una copistería y sacar todas las hojas-sopia que se necesiten, incluso en forma de bloc, como los cuadernos dehexagramas que venden por Internet.


Las plantillas en formato Word, sin imprimir, tienen la utilidad de que los números que se introduzcan en cada celda se distribuyen uniformemente por ella. Así, si son dos se situarán a derecha e izquierda... si son tres, el otro en el centro... Para ello sólo hay que pulsar la barra espaciadora tras cada número. Así la escritura en ordenador resulta sumamente cómoda.



Plantilla 12 Pulsos


Plantilla 16 Pulsos Apaisada



Plantilla 96 Pulsos




DIFERENCIAS CON otros métodos


Más fácil lectura, por escribirse los números en los espacios, y no en las líneas.


Más fácil interpretación, por no haber símbolos extraños.


Interpretación más cómoda, por acoplarse al ritmo del pie.



Todo esto son modificaciones muy elementales, pero a veces en lo sencillo está la solución. Claro que a alguien se le tiene que ocurrir.


Como desventaja básica nos encontramos, con toda sinceridad, con la mayor duración de los documentos, puesto que se detalla cada pulso. No lo veo muy grave, esto no está pensado para interpretar sinfonías.



(FIN del método Pulsos)



Este mismo documento está presentado en el Registro de la Propiedad Intelectual


No sabía yo que fuera (yo) tan buen inventor !


El Araña: tú te lo dices todo, jefe. Ánimo con esos inventos!



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